Reflexiones tras la "vuelta a casa"

Con la llegada del bebé la mujer experimenta una sensación de pérdida: de la intimidad, de la libertad, de la autonomía, de la identidad.

Tras la "vuelta a casa" las actividades habituales (sociales, laborales, académicas, recreativas) quedan en suspenso. 

El lazo con los otros se tiñe de maternidad, y todo gira en torno a pañales, teta y sueño.

Además el cuidado personal pasa a un plano secundario, se vuelve totalmente postergable y andarás en pijama las 24 horas sin darte cuenta. La mujer que eras también quedó en suspenso, tu figura ya no es la misma, la ropa con la que te veías estupenda antes del embarazo ya no te vale, y con la ropa de embarazada te ves horrible. ¿Cómo no sentir angustia y confusión?


Y es que el primer período del puerperio es pura contradicción. Aparecen sentimientos intensos de ilusión, alegría, amor, tristeza, soledad, miedo. Sientes una felicidad incomparable por la llegada de tu hijo, pero también te invaden todo tipo de dudas y sientes ganas de llorar sin saber por qué y puedes pasar de la alegría a la angustia en un instante.



Es importante aceptar esos momentos de ambivalencia como un proceso natural y necesario en la construcción del vínculo madre-hijo, los cuales son además absolutamente singulares. El modo de atravesarlos dependerá de la propia historia de cada mamá, de cada pareja, de la ayuda con la que cuenten, de sus figuras de identificación y de sus ideales.


En MySalus apostamos por el bienestar de la mujer y de toda la familia. Por ello proporcionamos con nuestros servicios la seguridad, el descanso y la tranquilidad que la mamá necesita en ese periodo tan especial y a la vez tan particular.

 

Conseguimos que el momento más feliz de tu vida, realmente lo sea.

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