Madre auténtica reinventándose a si misma.

Estamos encantadas de poder compartir una semana más la historia de otra Madre Auténtica, valiente, atrevida y que por necesidad y ¡también por ganas! tuvo que reinventarse y aventurarse a emprender, haciendo de su hobby su profesión.

 

Os dejamos con su testimonio: 

 

 

"Fui mamá en octubre de 2010, con 39 años (en enero hacía 40). Soy periodista y cuando nacieron mis niños estaba en paro, entre eso y mi edad veía que el futuro laboral estaba algo negro y empecé a rumiar la idea de reinventarme y lanzarme a crear camisetas originales y divertidas para llevar a los gemelos conjuntados.

 

Luego la vida me trajo la oportunidad increíble de trabajar de periodista  en Madrid y hemos vivido allí tres años pero siempre con la idea en la cabeza de sacar a la luz el proyecto de las camisetas.

 

 Al volver a Valencia, sin trabajo nuevamente, no lo pensé más y me aventuré a emprender, puse en marcha Veodoble, camisetas creativas para gemelos.

 

Con dos niños pequeños fue toda una odisea y un gran reto, pero poco a poco y con mucho esfuerzo y trabajo estoy consiguiendo mi sueño.

 

 

 

Qué difíciles fueron esos días cuando nacieron los gemelos y cuánta ayuda habría necesitado...

 

 

Cuando supimos que esperábamos mellizos no podíamos estar más contentos. Y cuando nos dijeron que venían niño y niña pues más aún, pues tanto a mi pareja como a mí siempre nos había gustado la idea de tener chico y chica. Darío y Martina llegaron a nuestras vidas antes de tiempo. Exactamente 6 semanas antes de lo previsto, así que sus primeros 10 días de vida los pasaron en la incubadora. Sin poder abrazarles, ni besarles ni sentirlos junto a nosotros...

 

Yo pensaba que, con casi 40 años y con muchas amigas que ya habían pasado por la maternidad, tenía conocimientos suficientes para afrontar esos primeros días de vida con esas dos personitas en nuestra casa.

 

¿Qué iban a llorar por la noche e íbamos a pasar sueño? ¡Claro que lo sabía! ¿Que no iba a tener tiempo para nada porque una toma se iba a juntar con otra, y más siendo dos bebés y no uno? Eso también me lo sabía.Pero no pasaba nada, yo estaba preparada … o eso creía.

 

 Pero la realidad es que creo que por muchos que nos digan y por mucho que estemos mentalizadas, nunca es suficiente, y yo, imagino que como muchas mamis de mellizos, me vi más de una vez sobrepasada por la situación. No podía dar de mamar (es largo de explicar) pero nadie me apoyó ni me aconsejó y tampoco sabía que habías otras formas de haberles proporcionado leche materna que no fuera mía y que hubiera sido muy recomendable para su salud. 

 

Tampoco supe interpretar los síntomas de una incipiente bronquiolitis que yo interpreté como “habrán cogido algo de frío y se están constipando”. Cuánto hubiera agradecido tener a alguien cercano, de confianza y con los conocimientos médicos suficientes esos primeros días, para no sentirme tan perdida en tantas cosas.

 

¿Lloraban porque tenían hambre o era por otro motivo? ¿los abrigaba demasiado? ¿hacía bien lo de dar primero a uno y luego a otro o hubiera sido mejor encontrar la forma de darles a los dos a la vez? ¿era normal que uno regurgitara tanto y la otra tan poco? ¿los llevaba al pediatra, arriesgándome a que cogieran frío, para preguntarle algo que quizá me dijera que no era nada y simplemente mis miedos de primeriza?

 

Se me ocurren mil detalles que me hubiera gustado preguntarle a alguien cercano, poder coger un teléfono y preguntarle a alguien estas “pequeñeces” que tanto pueden llegar a preocuparnos los primeros días de sus vidas. 

 

Y además, independientemente del bienestar de mis mellizos, estábamos nosotros. Mi pareja sufre cervicalgia y coger a los bebés tanto tiempo en brazos le afectó y empeoró lógicamente. Y yo … yo había engordado mucho y mi abdomen estaba flácido. Tenía miedo de las secuelas físico-estéticas pero no tenía tiempo, ni ganas para pensar en desplazarme hasta un gimnasio.

 

Ahora, cuatro años después de aquellos primeros días, un familiar que va a tener un bebé, me habla de MySalus. Una gran ayuda que hubiera agradecido muchísimo en aquellos primeros días de vida de mis hijos ya que aúna todo lo que en aquellos días eran motivo de preocupación para nosotros.

 

Cualquier servicio, o mejor dicho, TODOS los servicios que ofrecen nos habrían venido muy bien, a nosotros y a los peques, porque podría haber solucionado muchos miedos e inseguridades que superamos a base de paciencia, cansancio, ensayo - error, discusiones... y lo más importante mucho amor.

 

Animo a mi familiar a contratarlo sin dudarlo y a partir de ahora siempre será mi primera opción a regalar a unos nuevos padres. Me parece un dinero muy bien invertido porque la salud y el bienestar de la pareja y por supuesto, de nuestros hijos ¡es lo primero!.

 

Annabella Martínez Cejudo

Fundadora de Veodoble