Bebés por el mundo.

Es cierto que los bebés vienen sin manual de instrucciones pero ¡atención! porque muchos vienen con el pasaporte bajo el brazo...

 

España es un país tremendamente multicultural. La movilidad geográfica de las familias es un hecho y viajar de un país a otro ya no es algo reservado a unos pocos. Cuando se acerca el verano, muchas son las familias que acuden a nuestra consulta preguntando por recomendaciones previo a iniciar un viaje con niños.

 

Turismo, visitas a familiares, traslados a países en vías de desarrollo por trabajo de los padres, curiosidad por países exóticos…¡para muchas familias tener niños ya no es una limitación para hacer las maletas!

 

 

¿Qué debo tener en cuenta para viajar con niños?

 

Lo primero, y esto es un consejo personal, ¡adaptar las expectativas! Especialmente si se trata de un viaje por turismo, programa tus planes teniendo en cuenta los ritmos de tu bebé o niño. Si habitualmente duerme una siesta o come a determinada hora, ninguna decisión será mejor que planificar el día contemplando “paradas” en dichos momentos. Aunque a priori pueda parecer una pérdida de tiempo, es la mejor inversión que puedes hacer para acabar el día con sensación de que “todo ha ido bien”.

 

Respecto al clima, el viaje puede implicar importantes cambios de horario, altitud, temperatura que pueden requerir un par de días de adaptación.

Seguramente tengas pensado pasar muchas horas fuera. El sol en exceso puede resultar dañino, por lo que el FPS+50, gorro, y gafas de sol no puede faltar en tu equipaje.

 

El agua y alimentos son uno de los principales vehículos de enfermedades como cólera, giardiasis, hepatitis A, salmonellosis o fiebre tifoidea entre otras. Si vas a viajar a un país sin red de agua potable, debes extremar las precauciones con el agua que vayas a utilizar para beber, preparar y lavar biberones, para el aseo personal…¡incluso los cubitos de hielo en las bebidas embotelladas!. A su vez, es conveniente evitar el consumo de alimentos en aquellos sitios que no ofrezcan garantías suficientes de cómo se han lavado, preparado y conservado. Si tienes la suerte que tu niño aún tome pecho ¡es sin duda el alimento más seguro que puedes ofrecerle!

 

Los insectos (mosquitos, moscas, garrapatas) dependiendo de la zona,  también pueden transmitir enfermedades. A pesar que en algunos casos existen vacunas o medicamentos para prevenir su contagio, su indicación depende de la edad de los pequeños. Por ello,  lo más importante será ir provisto de redes mosquiteras para cubrir el carro, la cuna, la hamaca…todo sitio donde vaya a permanecer el pequeñín; y repelente de insectos para las zonas de piel expuesta. En las habitaciones, los ambientadores a base de citronela, siempre serán un buen aliado.

 

También debemos evitar que los niños se acerquen y toquen animales desconocidos o salvajes. La rabia está aún presente en animales de muchos países del mundo y puede estar en riesgo aunque la duración del viaje sea corta.

 

Si vais a ir a zona de lagos, evita el baño en “aguas no habilitadas para baño” ya que puedan estar contaminadas y resultar en infecciones de ojos, oídos o intestinales. Sólo son seguras las piscinas con agua clorada.

Por el contrario, los baños en el mar no implican riesgos de enfermedades. Sólo debemos estar pendientes de la presencia de medusas ya que sus picaduras provocan fuertes dolores e irritaciones de la piel.

 

Por último, cualquier forma de herida, desde un pequeño corte a un accidente de mayor magnitud, puede exponer al niño a contraer el tétanos si no está correctamente vacunado, por lo que aquí o en la china,  tener las vacunas de calendario al día es fundamental a la hora de emprender un viaje con niños.

 

Si tienes intención de visitar otro país, especialmente si se trata de un país en vías de desarrollo (da igual que sea tu país de origen al que estás acostumbrado), piensa que tu niño probablemente no ha estado en contacto con muchos de los gérmenes que allí son habituales y debes tomar ciertas precauciones.

 

Ante la menor duda, pide cita en un centro especializado en medicina del viajero al menos 4-8 semanas antes de la fecha de partida. Allí, en base a la situación sanitaria concreta del país a visitar y las características del viaje, te darán las indicaciones adicionales que sean precisas. No se corren los mismos riesgos en un viaje de aventura que en uno organizado, o al ir de visita a una zona rural que a una zona urbana. También los riesgos varían según el tiempo que tengas previsto estar fuera.

 

¡Buen viaje!

 

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