¡ Fuera mosquitos !

 

En verano todos disfrutamos del calorcito, pasar más tiempo en la calle, más horas de luz y es la época de las vacaciones de verano y de tener la oportunidad de disfrutar por unos días de nuestro merecido descanso.

 

Lo que también trae consigo el verano, son los indeseables MOSQUITOS. Las fantásticas noches al aire libre y las cenas en la terraza se convierten en un momento ideal para que seamos la cena de éstos pequeños insectos. 

 

A nosotros como adultos nos molestan sus picotazos y el picor de los días posteriores, pero nuestro principal objetivo es evitar que piquen a nuestros pequeños bebés. 

 

 Compartimos varios consejos muy útiles para combatirlos: 

 

¿Son todos los repelentes de mosquitos aptos para bebés y niños? ¿Qué debes saber para elegir correctamente?

 

 

Pocas cosas cotidianas resultan más “desesperantes” que ver a un bebé o niño pequeño lleno de picaduras de mosquitos. Ya sea porque la picadura ha sido en el párpado y no puede abrir su ojito, porque le vemos rascarse desesperadamente o porque literalmente “le han comido los mosquitos”, a ningún padre o madre nos resulta ajeno el tema “picaduras” cuando empiezan las vacaciones. Y es que el verano invita a salir, a estar en contacto con la naturaleza, el agua y la vegetación…¡y los mosquitos inevitablemente son parte de ese paisaje veraniego!.

 

 

 

Lo primero que debes saber es que no todos los repelentes tienen la misma eficacia ni son aptos para todas las edades. Las etiquetas pueden resultar engañosas: que indique “infantil”, “familiar”, “natural” jamás debe ser el criterio para elegir un repelente ya que pueden contener concentraciones demasiado elevadas de algunos componentes no apropiados para niños.

 

Por ejemplo, los repelentes anunciados como “naturales” (a base de citriodiol o derivados del eucalipto) no deben aplicarse sobre la piel de los niños hasta los 2 o 3 años de edad. Por ello, elegir uno u otro dependerá fundamentalmente de la edad del niño, de la piel y la zona que vayamos a visitar.

 

Bebés menores de 1 año:

La piel de los bebés es más delicada y fina que la de los adultos, por lo que son más susceptibles de sufrir efectos secundarios o irritaciones por los componentes químicos presentes en los repelentes. De hecho, no utilizaremos nunca repelente de mosquitos en la piel de los menores de 2 meses.

 

En todas las edades, pero especialmente si se trata de bebés, la mejor opción para evitar las picaduras será recurrir a las “barreras físicas”.

Las telas mosquiteras colocadas en ventanas, cuna, hamaca y carrito al salir de paseo; vestirle con ropa fina cubriendo brazos y piernas, y llevarle siempre con calcetines son algunas de estas medidas.

En ocasiones, visitaremos zonas donde los mosquitos abunden y sea preciso utilizar algún tipo de producto además de las medidas físicas.

En dichos casos, en primer lugar recurriremos a los antimosquitos ambientales a base de citronela, un aceite esencial con olor a limón, capaz de ahuyentar los insectos del ambiente y -aunque no tan eficaz como otros repelentes más potentes- seguro y fácil de utilizar en sus diferentes versiones: enchufes ambientales, velas, parches de ropa, llaveros para colgar del carro… Evitaremos las pulseras en bebés porque pueden llevarlas a la boca. Su acción suele durar 8-12hs. Hay que rascarlos para activarlos.

 

Niños 1 a 2 años:

Si es estrictamente necesario, ya podemos aplicar repelentes de uso tópico (sobre la piel) -mucho más eficaces que los ambientales a la hora de prevenir picaduras- y fáciles de aplicar ya que vienen en spray, roll-on, loción, barra, gel, crema…Eso si, al elegir debemos asegurarnos que lleva el componente IR3535 en concentración menor a 20%, ya que en dicha proporción resulta muy eficaz, de baja toxicidad y apto para pieles sensibles. Su acción suele durar 6 horas.

 

Niños desde 2 años:

A esta edad los niños ya tienen mayor autonomía y ¡es posible que nos resulte misión imposible mantenerles en un mismo sitio más de 5 minutos!

Afortunadamente, a partir de los dos años es posible que podamos utilizar el mismo repelente todos los miembros de la familia, prestando atención a las indicaciones del fabricante. Repelentes a base de IR3535, Icaridin, Citriodol o eucalipto citriodora y DEET (con precaución) resultan opciones muy eficaces, incluso frente a mosquitos trasmisores de enfermedades.

 

Consejos “antimosquitos” para toda la familia:

- En bebés, aplicaremos primero el producto en nuestras manos y luego lo extenderemos delicadamente por las zonas de piel expuesta dejando sus manos sin repelente por si se las lleva a los ojos o la boca.

- Evitaremos el uso de perfumes, ya que algunos atraen a los mosquitos.

- Evitaremos los paseos al atardecer, especialmente en zonas pantanosas o con aguas estancadas.

- Utilizaremos ropa de colores claros, evitando el color amarillo especialmente.

- En caso de tener que aplicar también protector solar, aplicaremos el repelente 30 minutos después del FPS.

- Repondremos el repelente después del baño.

- Respetaremos la frecuencia de aplicación que recomiende el fabricante, ni antes ni después.

- No aplicaremos sobre heridas o piel irritada.

- En caso de utilizar spray, lo aplicaremos en ambientes ventilados.

- Si vas a visitar o vives en zonas donde los mosquitos trasmiten enfermedades, consulta a tu pediatra o unidad del viajero.

 

 

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