9 claves de la gripe en niños

 

Como cada año para esta época, ya ha dado inicio la Campaña de Vacunación contra la Gripe. ¿Cuántas veces has oído hablar de esta enfermedad? ¿Miles?¿Millones?.

 

Fiebre alta, mocos, tos, malestar general y dolores varios: de garganta, de oído de cabeza, de “huesos”… Seguramente todos asociemos estos síntomas con nuestra madre o abuela diciendo “esto es gripe hijo: reposo, paracetamol y agua” ¡Sabios y valiosos consejos!

 

Resulta curioso que temas tan antiguos y recurrentes como “la gripe” sigan generando tanta confusión y dudas. Y lo digo por todos, ya que cuando recibes ese mensaje con la consulta “estoy embarazada y mi niña de 10 meses ha pasado varios episodios de bronquiolitis, ¿debemos vacunarnos de la gripe?” la respuesta correcta requiere, cuando menos, un pequeño análisis de los antecedentes de la niña, su entorno y algunas muchas peguntas por parte del médico para dar un consejo correcto y personalizado.

 

¿Qué es?

La gripe es una enfermedad vírica, no precisa antibióticos y se “cura sola” como decía la abuela. Eso sí, es muy contagiosa, por lo que si entra en casa, es fácil que todos caigamos malos. Y aunque la mayoría de las personas infectadas se curan completamente en 7 o 10 días, en ocasiones, por la edad, los antecedentes o situación clínica, puede desencadenar complicaciones más graves como neumonías.

 

¿Cómo se contagia?

El virus se trasmite de persona a persona a través de pequeñísimas gotitas de saliva que expulsamos por la nariz o la boca al hablar, toser o estornudar. También a través de nuestras manos ya que es imposible que entre tanto moco y estornudo, sin darnos cuenta, nos llevemos las manos a la boca o la nariz. De ahí que gran parte de la prevención dependa del lavado de manos.

 

¿Un virus mutante?

El virus tiene gran poder para cambiar su estructura e irrumpir cada año durante el otoño-invierno, con más o menos virulencia, dependiendo si estos cambios en su estructura han sido importantes o escasos respecto año previo. Ese es el motivo por el que la vacunación debe renovarse anualmente.

 

¿Los niños deben vacunarse?

La vacuna de la gripe está recomendada (aunque no es obligatoria) en todos los niños mayores de 6 meses de edad cuyos padres deseen vacunarles, y está financiada por la Seguridad Social en los niños mayores de 6 meses que padezcan factores de riesgo como enfermedades del corazón, cuadros respiratorios crónicos como asma o hiperreactividad bronquial (bronquiolitis recurrentes como el caso de la niña que nos consulta), alguna inmunodeficiencia, diabetes, enfermedad renal, hepática o síndrome de down, entre otros. Puedes ver las indicaciones exactas aquí.

 

En el caso de los bebés prematuros nacidos antes de la semana 35, también está recomendada la vacunación.

 

¿Y qué hay de los que cuidan o conviven con estos niños?

Los cuidadores, familiares o personas que conviven con estos niños de riesgo y también aquellos que estamos en contacto con grandes grupos de niños, como los profes, los pediatras y enfermeros, también debemos vacunarnos.

 

Además de lavarnos las manos repetida y continuamente, es una forma más de protegerles.

 

¿Y las embarazadas?

Las embarazadas deben vacunarse también, en cualquier trimestre de gestación que coincida con la temporada de gripe. Así, además de protegerse ellas, protegerán a  sus bebés recién nacidos.

 

¿Cómo y dónde debo vacunarme?

La campaña de vacunación dura de octubre a enero, todos los años. Es una inyección intramuscular en dosis única, salvo en los niños de 6 meses a 8 años que, si nunca han recibido la vacuna previamente, recibirán dos medias dosis” con un mes de diferencia entre una y otra.

 

¿Puedo ponérsela el mismo día que le tocan otras vacunas?

No hay ningún inconveniente en administrar la vacuna de la gripe el mismo día que otras vacunas del calendario, por supuesto con jeringas diferentes y en sitios distintos.

 

¿Puede darme gripe la vacuna de la gripe?

La vacuna de la gripe puede dar, como cualquier otro pinchazo, dolor y enrojecimiento en la zona de punción, y/o cefalea, febrícula, cansancio los primeros dos días tras la vacunación, pero nunca causará ”la gripe” porque la vacuna se fabrica con fracciones de virus muertos.

 

Recuerda que la mejor prevención, además de la vacunación, está en tus manos.

Utiliza pañuelos desechables cada vez que tu o tu hijo tosa o estornude, y lava tus/sus manos frecuentemente con agua y jabón.

 

 Si quieres saber más sobre la vacunación en general puedes leer más aquí.

 

 

Créditos:

fotos de  Les Anderson  y Brandon Day en Unsplash