TESTIMONIOS REALES DE MADRES AUTÉNTICAS.

vie

29

abr

2016

¡ Milagro ! Mi bebé ya duerme.

 

Testimonio de Madre Auténtica:

 

Cuando mi bebé, Lucía, estaba a punto de cumplir 9 meses, se despertaba entre 4 y 8 veces por noche “literalmente”. Estábamos desesperados del cansancio y de la preocupación… ¿Estaría molesta o con dolor? ¿Será la tripa? ¿Los dientes? Me comía la cabeza para averiguar por qué motivo muchas noches se despertaba, como un relojito, cada 45 minutos…

 

 

 

Una conocida me habló del servicio Sleeping baby, de MySalus. La verdad es que al principio ni me lo planteé… ¿Cómo iba a dejar a mi bebé por la noche con una desconocida? Extrañaría el bebé, yo no estaría a gusto....

 

Sin embargo, una mañana, a punto de desequilibrarme de la deprivación de sueño, llamé para informarme del servicio. Decidí probar alguna noche, por lo menos para poder descansar yo y recargar las pilas, y también para que una enfermera observase a Lucía por la noche y valorara si le pasaba algo físico.

 

Unos días más tarde, tras una extensa entrevista telefónica con las directoras de MySalus, dónde pude explicarles mi problema y saber si tendría o no solución, Gabriela, enfermera y con mucha experiencia con bebés, acudió a casa.

 

La primera noche llegó antes para conocer a Lucía durante su último ratito de juego, el baño, la última toma y la hora de acostarse. Solo con verla entrar por la puerta me transmitió muchísima paz y confianza… Lucía estaba encantada con ella desde el minuto uno. El objetivo esa noche era que Lucía se acostumbrase a Gabriela y “observar” qué podía causar tantos despertares. Para mi sorpresa, Lucía estuvo tranquilísima esa noche con Gabriela. Cada vez que se despertó, ella la atendió y la ayudó a conciliar el sueño de nuevo.

 

Durante toda la noche, fue apuntando en su cuaderno minuto por minuto lo que hacía Lucía y cómo actuaba ella para relajarla. Me quedé alucinada con la cantidad de herramientas que tiene Gabriela para calmar a los bebés, adaptándose a cada caso concreto… con su dulzura y mano con mi hija.

Tanto a mi como a mi marido nos ha trasmitido muchísima tranquilidad y confianza. Hablamos mucho con ella y nos enseñó muchos consejos muy útiles.

 

Tras varias noches, y para mi como si fuera casi un milagro, porque ni Lucía ni yo nos enteramos de lo suave que fue la transición,…. fue despertándose cada vez menos veces, y logrando enlazar una fase del sueño con la siguiente. Las últimas dos noches solamente se despertó una o dos veces, apenas unos minutos.

 

Desde que se ha marchado Gabriela, ¡ Lucía duerme fenomenal !, es decir, se despierta puntualmente como cualquier bebé, pero es capaz de volver a conciliar el sueño.

 

¡Gracias Gabriela y gracias MySalus!

¿Te ha pasado algo parecido con tu hijo? 

¿Te sientes identificada con el testimonio de esta mamá? 

Si te ha gustado el post y crees que podemos ayudar a alguien conocido en esta situación.

 

¡Compártenos!

 

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lun

19

oct

2015

Querida señora, no renuncies a ser madre.


Haciéndonos eco de la proclamación de nuestras queridas Malasmadres sobre conciliación familiar real y para reivindicar una sociedad mejor, más permisiva con las mujeres y sobre todo con las que desean ser madres y, si me lo permitís, las que de un modo más catastrófico y  universal, van a  garantizar la supervivencia de la especie humana.  Este artículo de la gran Eva Hache está dedicado a todas ellas ¡Bravo Valientes!

 

«No hay manera humana de que tener hijos no sea un contratiempo para nuestras carreras profesionales y para nuestras bellezas»

 

Y atiende tú también, nena. Que por «Señora» me refiero también a ti, joven lustrosa y casadera, porque resulta que ya dijeron en la Real Academia de la Lengua Española (sí, ellos, hombres en su mayoría) que el término «señorita» casi que nos ninguneaba, ya que a ningún hombre, aun siendo un pimpollo en edad de merecer, se le llamaba «señorito». Y que bla, bla y bla. Por comparación. 


Comparación. Este es el tema que a mí me turba.


Querida, señora: se nos está yendo la olla. Las dos: la de pensar y la del pitorro. Hemos conseguido la igualdad. Total. Vale, no en nimiedades como cobrar lo mismo que los señores. ¿Porque siguen siendo ellos los que pagan, quizá? Pero está claro que podemos desempeñar cualquier puesto de trabajo igual o mejor que ellos. Por comparación, otra vez.


Hemos tenido que demostrar tanto que hasta podemos alegar ser hombres. En cualquier circunstancia. Lo mismo en una empresa del más alto standing como en un bar de barrio animando a El Equipo de Fútbol e interpretando a una perfecta hooligana. La sensibilidad que la pongan ellos. A veces, la sensibilidad que le pedimos al hombre la perdemos las mujeres fingiendo ser más duras que una partida de mus entre un suegro, un cuñao, uno del pueblo y el turrón de Alicante que sobró del año pasado. Como todo el mundo sabe, fingir se nos da bien.


Y, al mismo tiempo, todas tenemos que seguir siendo Mujercitas (sí, en mayúscula, porque me refiero a las de Louisa May Alcott, sí 1868). Esas que hubiera cantado Ramoncín: Boquita pintada / Pelito peinado / Ropita variada / Tacones bien altos. 


Podemos con todo, somos competitivas y estamos impecables. Pero ¿y a la hora de tener hijos? Ahí no podemos comparar. ¡Oh, mundo cruel! ¡Nos has exigido que seamos hombres y madres! Eso no puede ser. O seguimos siendo La Más Brillante o esperáis todos a que seamos La Más Madre, como aquellas abuelas, las que no tenían que demostrar ser hombres, y luego seguimos con lo que estábamos. Somos capaces. Pero cada cosa a un tiempo, porque estamos hechas un lío. Y encima tenemos la responsabilidad de hacerlo todo bien (suspiro).


Así que, querido, señor: o mejor, querido, señor, señorito o señorón, que todo lo manda (por ahora): haga el favor de ponerse con el tema. Ya sabemos que es usted sensible, como le hemos pedido. Pero, hasta que no desarrolle la capacidad de gestar, parir y amamantar, haga el esfuerzo de ponerse en nuestro lugar. No hay manera humana de que tener hijos no sea un contratiempo para nuestras carreras profesionales y para nuestras bellezas. Es un desastre para nuestra ascensión laboral y no le digo para nuestras tetas. Así que legisle ya para que no nos sintamos fatal trabajando en nuestra casa, cuidando unos hijos que son de todos y para todos. Porque en ese tiempo, que casi consideramos inútil y perdido, estamos dándonos futuro.


Y déjese de guarderías de 0 a 18, que están los chavales hasta los pelos que ya tienen. Denos unas buenas bajas maternales, cuide de que nuestros puestos de trabajo nos esperen y convenza a toda la sociedad de que criar hijos es un regalo que le hacemos. Y dígaselo a las mujeres también, porque, sinceramente, tenemos un follón...


Fuente: http://m.smoda.elpais.com/articulos/querida-senora-por-eva-hache/2538


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mié

30

sep

2015

Madre Auténtica y EMBARAZADA "DE NUEVO" DE 37 SEMANAS

 

Hola a todas, esta semana os presentamos a Veronica Reng de La Vera Donna, (una tienda de ropa de premamá dónde te asesoran personalmente que es lo que más se adapta a tus gustos y a tus necesidades. Tienen unos conjuntos de ropa interior de premamá y lactancia preciosos y la ropa siempre a la moda.)

 

Cómo a muchas mamás primerizas el postparto le llegó como "un jarro de agua fría", todo lo que había imaginado y le habían dicho resultó no ser del todo real.

 

Aquí os dejo leyendo su experiencia: 

 

Hablar del postparto es referirse " únicamente " a regresar a los estados fisiológicos normales en el cuerpo de la mujer y suelen resolverse en los siguientes 40 ó 60 días después del parto, los psicológicos pueden tardar más, incluso hay quienes hablan de puerperios que pueden durar hasta dos años.


Después de parir, lo tenía todo, una familia maravillosa pendiente de mí, un esposo que se había comportado a la altura, que me amaba, un bebé sano y perfecto sin embargo, algo me hacia sentir triste, algo pasaba, me sentía abrumada, con ganas de llorar, no sabía que me pasaba

 

Desde ese momento, comenzó un sube y baja de emociones, cansancio acumulado, dolor por la herida, los puntos y el desgarro… Por alguna 

razón dejé de empatizar con mi esposo, hasta ahora siempre habíamos sido “el mejor equipo”, pero de repente, él me ponía nerviosa, solo decía estar muy cansado, con la llegada de bebé dormíamos poco, pero la mayor responsabilidad la tenía yo, sin embargo yo no me quejaba y él, al contrario, parecía estar siempre de mal humor y le decía a todo el mundo lo difícil que era ser padre.

 

En medio de todo ese desastre emocional,  vino la sensación de soledad y los sentimientos de culpa que todos te hacen sentir con sus opiniones; " porque el niño llora", "porque lo tienes en brazos", "porque no quieres dejarle llorar", porque le das “mucha teta”, porque aunque tiene días de vida ya es hora de enseñarle a..., porque tiene vicio, lo estas mal acostumbrando, ya es un malcriado, está enfermo por la madre, porque nada es normal, criticas, y mas criticas, de todos lados.

 

Esposo que se siente desplazado, amigos que quieren ir a tu casa y consideran que debes atenderles, gente que llega acatarrada u oliendo a cigarrillo y quiere coger a tu bebé, los que van a tu casa a criticar, a decirte lo sucia o desordenada está, vecinos que se disgustan porque les pides que no 

vayan a visitarte, opinólogos y más opinólogos....

 

El puerperio, esa etapa en la que estas en una nube y no te enteras de nada, o la sufres con lo cotidiano, te sientes juzgada, no entiendes porque todo te afecta tanto, puedes estar triste, no te esperas ciertas reacciones y comienzas a preguntarte si realmente tu hijo fue tan deseado por ambos y tan planificado como tu creías, y si es así, entonces que demonios pasa,  y que pasa con la familia, se supone que ellos te apoyarían.

 

Es muy difícil encontrar a tu alrededor alguien que se para a escucharte y que te entienda.Los médicos, nos dirán que es normal, o quizá mencionen esa frase: "depresión postparto", y vendrá acompañada de dos horribles palabras "destete" y "medicación".  Pero no es eso lo que necesitamos, a veces lo único que necesitamos es consuelo, paciencia, alguien que nos escuche y mucha comprensión. Por ese motivo el servicio de Coach de Mysalus, dónde intervienen psicólogos especializados en maternidad desde su experiencia como madres y por su larga trayectoria profesional creo que son una ayuda fundamental en mamás que estén pasando por un puerperio complicado como fue el mío. 

 

Vivimos en una sociedad donde la mujer debe aparentar para sobrevivir, debe estar perfecta durante todo el día, con una sonrisa, debe ser entre otras cosas amiga,  madre, y amante, nunca decir lo que siente... A muchos se les olvida que antes de ser madre también teníamos planes, proyecciones de futuro, y un sistema establecido con el que estábamos tan contenta y realizadas que ese bebé venia a coronar la felicidad de nuestro mundo.  Pero llega el bebé y los amigos y familiares se convierten en desconocidos, todos se sienten con derecho a opinar y aunque tu no les des cabida igual lo hacen o te miran de aquella incomoda manera.  

 

Corres el riesgo de ser despedida de tu empleo, de sufrir mobbing laboral, que te presionen para renunciar a tus ya paupérrimos derechos de “conciliación familiar”.  La sociedad no está preparada para aceptar a quienes quieren ser madres y profesionales dentro de un marco de justicia social. La sociedad olvidó que necesita madres para continuar, la sociedad no quiere madres, no quiere problemas, no quiere saber nada que resulte incómodo o que no tenga un fin económico o productivo.

 

 Maldita liberación femenina mal entendida y pésimamente gestionada. 

 

Durante el puerperio, la pareja puede resentirse, es común que el esposo se sienta desplazado. Comprensión, amor  y mucha comunicación son la clave para hacer reflotar la relación que durante el puerperio parece extinguirse.

 

Sabes que has salido del puerperio, el día que ves las cosas de forma positiva, lo que opine la gente deja de importar o le quitas peso.

 

Salir del puerperio, puede tomar solo 40 días y una crisis hormonal, también puede durar mucho tiempo. Mi puerperio duró un año, un año para aprender a amarme, entenderme y sentirme bien conmigo.  Seis meses solucioné mis problemas psicológicos y de pareja surgidos en esa etapa.Solo después de 18 meses pude reconectar con mi vida social, con las amistades que perdonaron mi ausencia, y disfrutar de aquellos que siempre estuvieron a mi lado en las buenas y en las malas.  

 

"Ahora creo tener las herramientas para afrontar un nuevo puerperio y sobrevivir al puerperio, de esa etapa de la que muy poca gente habla."

 


Estamos muy contentas de poder anunciaros que su bebé, ya ha nacido, ha salido todo bien. Seguimos sus andanzas día a día con sus dos bebés y cómo está siendo este nuevo puerperio con ¡lactancia en tandem incluida!


Muchas gracias por compartir tus experiencias con nosotras.

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dom

08

mar

2015

SER MADRE ES UN PLUS 


Con motivo del Día de la mujer, queríamos compartir con vosotros un impresionante y verídico vídeo sobre la realidad a la que se enfrentan las mujeres y madres a la hora de buscar trabajo. La diferencia a la hora de hacer una entrevista de trabajo y las dificultades que tienen las mujeres para compaginar su vida profesional con su maternidad y crianza de sus hijos.

 

Mucho ánimo a todas las mujeres, porque tienen que demostrar mucho más que un hombre para el mismo puesto de trabajo, por las exigencias impuestas por una sociedad que nos "obliga" a llegar a todo y a sentirse inferiores o peores si no llegan a esas exigencias como madre, esposa, trabajadora, empresaria...


¡¡¡¡ Feliz  Día !!!!

¿  Os ha ocurrido alguna vez  a vosotras ? 

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mié

21

ene

2015

Madre auténtica y MATRONA

"Si hubiese contado con ayuda cuando tuve a mi segunda hija, las cosas habrían sido de otra forma" 

 

Aquí os cuento mi historia:

 

Tuve a mi niña en 2012. Me puse de parto en la semana 37 pero no progresaba, así que terminó en cesárea. Era la segunda, ya que mi primer hijo nació también por cesárea pero en este caso programada porque venía de nalgas. Si la recuperación es más lenta y molesta cuando se trata de un cesárea, por ser una intervención quirúrgica, de dos todavía lo es más.

 

Y tiene explicación, ya que el útero cuenta con dos cicatrices y es mayor el riesgo de complicaciones en el postoperatorio, como en mi caso, con una parálisis intestinal post cirugía, la subida de leche tarda más en producirse y mi niña que nació justa de peso no estaba para esperar mucho. 




Si a todo esto añado que mi marido trabaja muchas horas fuera, incluso de España, y que mis padres viven a 300km, podéis imaginar que mi vuelta a casa no fue nada fácil ni idílica... Me encontré sola, con los puntos de la cesárea, un bebé recién nacido, un niño de 3 años y la lactancia que no marchaba, lógicamente por un cúmulo de circunstancias que incluyen mis antecedentes médicos.

 

¡Cuánto hubiera deseado ayuda con mi niña en esos momentos y apoyo para mi recuperación!

 

Cuando a la semana empezaba a subir la leche más o menos bien y todo parecía sobre ruedas, la niña debutó con un cuadro de vómitos y heces con sangre. La ingresaron en la UCI neonatal durante 10 días y el diagnóstico fue alergia a la proteína de la leche de vaca.Yo me pasé día y noche con ella en la UCI, sentada en un sillón al lado de su incubadora. No quería dejar a mi bebé, no quería dejar a mi niño de 3 años, no sabía lo que hacer... La leche empezó a disminuir, yo lloraba a todas horas, la tristeza puerperal, mi pequeña llena de cables, mi niño en casa....ufff!!!.

 

Cuando volvimos a casa, la pequeña había perdido el reflejo de succión porque le habían dado la leche con jeringa durante 10 días, yo tuve que dejar de comer todo tipo de alimentos que contuviesen leche, lactosa o proteína de la leche, ¡y no sabéis la cantidad de alimentos que la contienen! . Tenía dudas hasta de mi nombre, el cansancio se acumulaba día tras día, todavía con los puntos de la cesárea y el otro pobre de 3 añitos como el príncipe destronado. 

 

La matrona que había en mí, puso el cartel de "cerrado por vacaciones" :(

 

Al final, al no tener ayuda no pude mantener la lactancia, de lo cual me he culpado durante mucho tiempo, ya que siendo matrona y con la de lactancias que yo he salvado, no podía entender cómo las hormonas se apoderaron de mí y me perturbaron de aquella manera.

Mi hija estuvo un año con la alergia. Después se le quitó totalmente y ahora está fenomenal, pero si hubiese contado con una ayuda profesional tras el parto, creo que, como he dicho al principio, las cosas habrían sido muy diferentes. Habría descansado y me habría sentido con más fuerzas de afrontar un nuevo día, habría estado más convencida y segura de mi misma con la lactancia y no habría pasado tanto malos momentos.

 

Ojalá la gente empiece a ver y comprender lo necesario que es la ayuda y la importancia de un buen asesoramiento PROFESIONAL tras el parto. 

Para concluir, me gustaría añadir que siempre que se busque ayuda, se debe tener muy presente que ésta debe provenir de PROFESIONALES CUALIFICADOS. Hoy en día con la crisis y la vulnerabilidad de las mujeres en el embarazo, parto y puerperio,han surgido figuras como las doulas, que NO son PROFESIONALES, no tienen ninguna titulación ni ninguna formación reglada, ni siquiera el nombre existe en el diccionario y se aprovechan de estas situaciones de labilidad emocional para captar a las mujeres, criminalizar a los profesionales y hacer negocio con ellas.

 

Dentro del amplio mundo de profesionales sanitarios, hay una gran diversidad de edad, de cultura, de formación, de actualización ante contenidos pediátricos o de lactancia... pero lo que está muy claro es que TODOS LOS PROFESIONALES SANITARIOS se forman y dedican su vida a proteger la salud de la población tanto si es tu enfermera o pediatra del centro de salud, como si es tu matrona que te conoce desde el día que conociste el embarazo o el ginecólogo que te controla el mismo y van a querer lo mejor para ti. 

 

Los profesionales sanitarios son una comunidad muy grande y aunque desgraciadamente son más conocidos o llamativos los casos en los que alguno no realiza bien su trabajo, lo que es una realidad es que cada día hay gente más joven formándose y reciclándose y son muchísimos profesionales  los que hacen fenomenal su trabajo y se preocupan día tras día del bienestar de sus pacientes aunque no sean noticia y no se hable de ellos. 

 


Existen servicios como Mysalus que ofrecen profesionales cualificadas y con amplia experiencia para estos menesteres y lo que hay que hacer es asesorarse y no poner en riesgo ni la vida de la madre ni la del recién nacido contratando a cualquiera que se autoproclame "experta".

 

jue

30

oct

2014

Madre auténtica reinventándose a si misma.

Estamos encantadas de poder compartir una semana más la historia de otra Madre Auténtica, valiente, atrevida y que por necesidad y ¡también por ganas! tuvo que reinventarse y aventurarse a emprender, haciendo de su hobby su profesión.

 

Os dejamos con su testimonio: 

 

 

"Fui mamá en octubre de 2010, con 39 años (en enero hacía 40). Soy periodista y cuando nacieron mis niños estaba en paro, entre eso y mi edad veía que el futuro laboral estaba algo negro y empecé a rumiar la idea de reinventarme y lanzarme a crear camisetas originales y divertidas para llevar a los gemelos conjuntados.

 

Luego la vida me trajo la oportunidad increíble de trabajar de periodista  en Madrid y hemos vivido allí tres años pero siempre con la idea en la cabeza de sacar a la luz el proyecto de las camisetas.

 

 Al volver a Valencia, sin trabajo nuevamente, no lo pensé más y me aventuré a emprender, puse en marcha Veodoble, camisetas creativas para gemelos.

 

Con dos niños pequeños fue toda una odisea y un gran reto, pero poco a poco y con mucho esfuerzo y trabajo estoy consiguiendo mi sueño.

 

 

 

Qué difíciles fueron esos días cuando nacieron los gemelos y cuánta ayuda habría necesitado...

 

 

Cuando supimos que esperábamos mellizos no podíamos estar más contentos. Y cuando nos dijeron que venían niño y niña pues más aún, pues tanto a mi pareja como a mí siempre nos había gustado la idea de tener chico y chica. Darío y Martina llegaron a nuestras vidas antes de tiempo. Exactamente 6 semanas antes de lo previsto, así que sus primeros 10 días de vida los pasaron en la incubadora. Sin poder abrazarles, ni besarles ni sentirlos junto a nosotros...

 

Yo pensaba que, con casi 40 años y con muchas amigas que ya habían pasado por la maternidad, tenía conocimientos suficientes para afrontar esos primeros días de vida con esas dos personitas en nuestra casa.

 

¿Qué iban a llorar por la noche e íbamos a pasar sueño? ¡Claro que lo sabía! ¿Que no iba a tener tiempo para nada porque una toma se iba a juntar con otra, y más siendo dos bebés y no uno? Eso también me lo sabía.Pero no pasaba nada, yo estaba preparada … o eso creía.

 

 Pero la realidad es que creo que por muchos que nos digan y por mucho que estemos mentalizadas, nunca es suficiente, y yo, imagino que como muchas mamis de mellizos, me vi más de una vez sobrepasada por la situación. No podía dar de mamar (es largo de explicar) pero nadie me apoyó ni me aconsejó y tampoco sabía que habías otras formas de haberles proporcionado leche materna que no fuera mía y que hubiera sido muy recomendable para su salud. 

 

Tampoco supe interpretar los síntomas de una incipiente bronquiolitis que yo interpreté como “habrán cogido algo de frío y se están constipando”. Cuánto hubiera agradecido tener a alguien cercano, de confianza y con los conocimientos médicos suficientes esos primeros días, para no sentirme tan perdida en tantas cosas.

 

¿Lloraban porque tenían hambre o era por otro motivo? ¿los abrigaba demasiado? ¿hacía bien lo de dar primero a uno y luego a otro o hubiera sido mejor encontrar la forma de darles a los dos a la vez? ¿era normal que uno regurgitara tanto y la otra tan poco? ¿los llevaba al pediatra, arriesgándome a que cogieran frío, para preguntarle algo que quizá me dijera que no era nada y simplemente mis miedos de primeriza?

 

Se me ocurren mil detalles que me hubiera gustado preguntarle a alguien cercano, poder coger un teléfono y preguntarle a alguien estas “pequeñeces” que tanto pueden llegar a preocuparnos los primeros días de sus vidas. 

 

Y además, independientemente del bienestar de mis mellizos, estábamos nosotros. Mi pareja sufre cervicalgia y coger a los bebés tanto tiempo en brazos le afectó y empeoró lógicamente. Y yo … yo había engordado mucho y mi abdomen estaba flácido. Tenía miedo de las secuelas físico-estéticas pero no tenía tiempo, ni ganas para pensar en desplazarme hasta un gimnasio.

 

Ahora, cuatro años después de aquellos primeros días, un familiar que va a tener un bebé, me habla de MySalus. Una gran ayuda que hubiera agradecido muchísimo en aquellos primeros días de vida de mis hijos ya que aúna todo lo que en aquellos días eran motivo de preocupación para nosotros.

 

Cualquier servicio, o mejor dicho, TODOS los servicios que ofrecen nos habrían venido muy bien, a nosotros y a los peques, porque podría haber solucionado muchos miedos e inseguridades que superamos a base de paciencia, cansancio, ensayo - error, discusiones... y lo más importante mucho amor.

 

Animo a mi familiar a contratarlo sin dudarlo y a partir de ahora siempre será mi primera opción a regalar a unos nuevos padres. Me parece un dinero muy bien invertido porque la salud y el bienestar de la pareja y por supuesto, de nuestros hijos ¡es lo primero!.

 

Annabella Martínez Cejudo

Fundadora de Veodoble

lun

20

oct

2014

Consultas médicas vía whatsapp

 

¿ No sabes que hacer ante un granito o una mancha que le acaba de salir a tu bebé?

¿ Tienes dudas con la forma de alimentar a tu bebé o algún cuidado básico del cuidado del recién nacido?

               ¿ Te resulta agotador acudir a la consulta del pediatra, pendiente de una cita lo antes posible, sacando al bebé de casa con los cambios de temperatura del exterior?

¿ Te quedas con ganas de preguntarle dudas a tu pediatra por no considerarlo urgente o simplemente porque se te ha olvidado comentarle algo?

 

¿ Te imaginas poder hacerle todas las preguntas que tengas de tu bebé a un pediatra vía móvil todos los días del año de manera ilimitada?

 

 

Desde el blog Diario de una mamá pediatra rescatamos este post de nuestra compañera, donde explica claramente cómo funciona el servicio de pediatría vía móvil y donde hace una valoración muy acertada y a la vez futurista de lo que serán las consultas médicas en unos años...

 

" Aunque sólo hace poco más de un año que tengo un smartphone, un iPhone para más detalles, ciertamente mi utilización de una de las aplicaciones estrellas: Whatsapp, es diaria, cuando no ¡horaria! En estos tiempos que corren, nos es difícil imaginarnos las comunicaciones entre colegas, amigos y familia sin utilizar este formato, cuando no hace tantos años si querías decirle algo a alguien tenías que llamar -si se daba el caso- a un teléfono fijo y ver si tenías suerte y encontrabas a quién buscabas. 

Cierto es que no es despreciable el número de chorradas completamente obviables que se dicen vía whatsapp, y no es menos cierto que es un gran recurso ante el tedio de una clase aburrida o de una sala de espera, desplazando otras labores artísticas o literarias que se daban en estos casos. 

La verdad es que no puedo entender mi profesión sin la comunicación vía móvil, pues la utilización de dichos aparatos creció como la espuma hasta generalizarse justo en la época en la que yo hacía mi formación MIR. De esta manera, desde prácticamente "siempre", he recibido llamadas a mi teléfono móvil con consultas pediátricas de amigos y familiares. 
Incluso en un momento dado,en el medio hospitalario, los tradicionales buscapersonas, que sonaban y te hacían buscar a la velocidad de la luz un teléfono fijo desde el cual llamar al sitio que te había activado, fueron siendo sustituidos en todos los hospitales por teléfonos móviles, que permitían una comunicación más rápida y efectiva. 

Desde que tengo operativo whatsapp, muchas de las consultas que antes me hacían telefónicamente, ahora me las hacen a través de este sistema. Por un lado, un whatsapp es posible que no te interrumpa tanto tu actividad como una llamada -aunque esto podríamos cuestionarlo- ya que te permite contestar de forma diferida. Y por otro, permite toda una serie de funciones, que sin duda ayudan en nuestra toma de decisiones. 
 
Ventajas:

- Obviamente el texto escrito permite describir lo que ocurre. Y al ser instantáneo, permite un ciclo de pregunta-respuesta.
 
- Se pueden insertar fotos y vídeos, con un grado de detalle destacado. Y permite ver la evolución de una herida o proceso.
 
- Se pueden insertar archivos de audio. Mi hermana una vez lo hizo para mostrarme los ruidos respiratorios que hacía mi sobrina y que me permitieron diferenciar una bronquitis de una laringitis y recomendarle el tratamiento adecuado (que no es el mismo en un caso y en otro).
 
- Además, les puedo adjuntar un link a una página web que se les abrirá al clicar en el mismo momento, sobre el problema de salud que estamos tratando.
 
Por todos estos motivos es inevitable negar que las posibilidades profesionales al utilizar whatsapp resultan, como mínimo, francamente atractivas "

 

En MySalus conocemos de primera mano esta creciente tendencia entre las madres, por lo que te ofrecemos la posibilidad de contratar el servicio de pediatra vía móvil mensualmente.

 

Un pediatra contestará de manera ilimitada, personalmente, todos los días del año a todas tus dudas relacionadas con tu bebé o con tu propia recuperación física tras dar a luz.

 

Este servicio garantiza la tranquilidad y seguridad que tanta falta te hará tras la vuelta a casa con el recién nacido.

 

Antes del nacimiento te enviaremos información importante que no podrás pasar por alto y 

estar preparada para la llegada del bebé.

 

¿  Has  utilizado  el  whatsapp  alguna vez  para  preguntar  acerca  de  tu  bebé  ?

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mié

15

oct

2014

Mujer emprendedora, ¿se nace o se hace? 

En homenaje a la semana del emprendedor, tenemos el placer de presentaros a la directora de MySalus, Soluciones para ti. Ximena Carzoilo. Mujer, joven, madre, profesional de la medicina y ahora también EMPRENDEDORA. Estamos muy felices de presentaros a la luchadora que con mucho esfuerzo, ganas e ilusión está haciendo posible este sueño tan bonito e importante de ayudar a las mujeres en su casa tras dar a luz a sus bebés.

 

 

MySalus es una empresa pionera e innovadora en el campo de la maternidad, específicamente en los cuidados de la mujer y su bebé tras el parto y la vuelta a casa. 

 

Formada por profesionales de la sanidad, MySalus ofrece soluciones prácticas y personalizadas a los problemas que surgen tras el parto: dudas médicas, dificultades con la lactancia, necesidad de descanso y ayuda con el bebé y recuperación físico-estética de la mujer tras dar a luz. 

 

Mediante cuatro líneas de servicio independientes: Médico, Lactancia, Salus y Fisioterapia especializada aportan soluciones personalizadas a domicilio, garantizando que el momento más feliz de la vida de una mujer realmente lo sea.

 

Cuéntanos Ximena, ¿quién eres y qué hacías profesionalmente antes de decidir emprender? 

 

            Soy médica, especialista en medicina de familia, puericultura y genética clínica. Llevo muchos años de trabajo asistencial como médico en consulta y                 hospitales de alta complejidad, además de haber colaborado activamente en diferentes programas de ONGs y trabajos de asesoramiento paralelos. 

 

 

¿Tienes algún referente en el mundo de los negocios?

                         

             Diría que admiro a todo aquel que se anima a soñar, crear algo nuevo y llevarlo a su máxima expresión empleando su convicción, esfuerzo, valentía y                potencial. Entiendo los negocios como procesos creativos. Desde grandes como Walt Disney, capaces de reciclarse continuamente e implantar su                    imagen en mercados tan dispares en idioma, costumbres y gustos... hasta  el pequeño emprendedor capaz de detectar una necesidad y poner a andar un negocio local. Tengo gran admiración por todos ellos.

 

 

¿Cómo descubres tu vocación por la puericultura y la maternidad?

 

Mi verdadera vocación como médico era la ginecología y la obstetricia. Siempre sentí gran empatía con la mujer y sus necesidades. A lo largo de la carrera fui descubriendo también mi pasión por los niños. Al final, maternidad y niñez están muy ligados. También tenía claro que me gusta el trato cercano con el paciente, el día a día, el seguimiento…y fue por eso que decidí ser médico de familia. Fui moldeando mi perfil profesional hacia la pediatría y llevo muchos años trabajando como tal.

 

 

¿Cómo surgió la idea que te impulsó a montar tu propia empresa?

 

Quizás el punto clave fue mi propia experiencia con la maternidad. Como médico, siempre abordas los temas desde lo objetivo, basándote en la evidencia científica y recomendaciones oficiales.

Mi maternidad me enfrentó a otra realidad como madre y como mujer. Me encontré con dudas, miedos, situaciones que nunca pensé que me pasarían y escasos recursos de ayuda práctica. Sentí lo que sentían mis pacientes… y lo agradezco enormemente porque gracias a eso hoy soy mejor médico.

 

 

¿Cómo fue el proceso de creación?

 

           Largo pero excitante. Tienes algo en mente, pero no sabes muy bien cómo plasmar esa idea en algo tangible. Me gusta la excelencia, soy trabajadora y            perseverante. Me di cuenta que para hacer algo sólido tenía que aprender de marketing, finanzas, planificación estratégica, recursos humanos y                        muchas otras herramientas imprescindibles de gestión. Así que realicé un Master en Gestión Sanitaria. Fue la mejor decisión que pude haber tomado, a            pesar del esfuerzo, capitalicé muchísimo todo ese conocimiento y fue clave para crear MySalus. 

 

 

¿Cuáles dirías que son los elementos clave para emprender?

 

          Conocer el medio en que vas a desarrollar tu emprendimiento, tener un plan de empresa, saber gestionar tus miedos y frustraciones, ser perseverante,             realista y entusiasta. Y luego, para que las cosas funcionen: un buen equipo es fundamental.

 

 

¿Cómo encuentras el equilibrio entre la vida personal y profesional?

 

          Desde mi punto de vista no hay una “vida personal” y otra “profesional”. Soy una mujer profesional que lleva adelante su día a día con su trabajo y su                 familia. Por ejemplo: si un fin de semana me toca una guardia o ver a un cliente, soy yo haciendo una actividad profesional, que a su vez disfruto. De                 igual modo, si mi hija hace una representación en el colegio lo programo como una actividad familiar y no me impide seguir luego con el resto de                       actividades profesionales del día. Para conseguir este equilibrio hay dos cosas fundamentales: que te guste tu trabajo y contar con apoyo en casa.

 

 

¿Qué te ayuda a seguir avanzando?

 

          La ilusión para que MySalus siga creciendo, el apoyo incondicional de mi marido, mis hijas y mi equipo. Estoy rodeada de gente que vale oro. Eso es                 fundamental para avanzar ¡en todos los aspectos de la vida!

  

 

¿Cuáles son tus expectativas o planes futuros?

 

         Que las familias sean cada vez más conscientes de la necesidad real de ayuda que existe tras el parto y de lo diferente que se vive ese periodo según              cuentes o no con apoyo cercano y profesional. Contribuir a que cada mujer pueda decidir cómo vivir su maternidad, aportando diferentes soluciones para          todas ellas.  Y que MySalus siga creciendo y así continuemos generando empleo de calidad. Con estas expectativas te puedes imaginar que lo planes              futuros no son otros que trabajo, trabajo y más trabajo.

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mié

08

oct

2014

Madre auténtica con ayuda de una Salus (I)

 

Esta semana os traemos una entrevista muy especial. Una mamá voluntariamente, nos ha enviado un email contándonos como fueron sus primeros días con el bebé en casa y con la ayuda de una Salus.

 

Antes de contar su historia queríamos agradecerle enormemente su colaboración para dar a conocer más el servicio de Salus,  tan fundamental e importante para la mujer durante el postparto.

¡¡¡¡ GRACIAS !!!!

La cigüeña quiso bendecirla con su primer hijo cuando ella tenía 28 años, casada y  ambos con trabajo. Una situación idónea para cualquier familia.

 

 ¿Cómo fue la vuelta a casa?

 

Al salir del hospital no solté a mi madre del brazo hasta que estuvimos instalados en casa. Nos hacía mucha ilusión volver a nuestra casa con un nuevo miembro de la familia. Aunque estábamos todos muy nerviosos y asustados, porque no sabíamos cómo coger al niño y pensábamos que se iba a “romper” con cualquier movimiento.

 

 ¿Qué recuerdas del primes mes, contabas con ayuda?

 

Teníamos ayuda con las tareas domésticas y una Salus durante la noche. Recuerdo días que a pesar de la ayuda llegaban las 12 de la mañana y no me había podido ni duchar. La lactancia materna es una dedicación plena, no encontraba tiempo para hacer nada entre toma y toma.

 

 ¿Cuánto dinero crees aproximadamente que gastaste en el bebé?

 

No recuerdo la cantidad exacta ya que mis primas me prestaron desde el carrito, ropa de recién nacido hasta moisés. También compre algunos artículos de segunda mano por lo que no fue mucho lo que tuve que invertir.

 

 ¿De los regalos que te hicieron cuales te parecieron más útiles y necesarios y cuales menos?

 

Pues el más útil sin duda "aportación en metálico" para poder contratar  el servicio Salus. Lo menos útil peluches de pelo largo grandes. Ocupan mucho espacio y me parecen peligrosos para el niño (se puede ahogar con la pelusa).

 

¿Qué aspectos destacarías de tu experiencia con una Salus?

 

 

Conocía el servicio Salus gracias a mis primas, todas ellas lo contrataron cuando dieron a luz. En mi caso fue fundamental contar con su ayuda. Considero que puede ser un servicio algo costoso pero a mi me mereció la pena absolutamente.

 

Nos enseñó a bañar al niño y a darle masajes relajantes tras el baño. También nos dio muy buenos consejos cuando el bebé estaba estreñido y lo pasaba realmente mal. Mi día a día era un caos porque no sabía cuando debía ponerle al pecho y cuando no. Aunque la lactancia fuera a demanda, nos ayudó a establecer una mini-rutina para las tomas. Me apoyó mucho cuando tuve problemas para dar el pecho y cuando decidí dejar de darlo.

Lo mejor de todo, sin duda, es que podía descansar por las noches. Le daba la última toma a las 24 horas y podía estar tranquila unas cuantas horas el resto de la noche. Sin despertarme ante cualquier movimiento o ruidito del bebé y sin la preocupación de si estaría bien.  

 

Mi Salus me trasmitía calma en todo momento. Gracias a su experiencia, me ayudó a identificar a qué se debía el llanto de mi bebé, con lo que evité caer en la desesperación lógica de una madre que escucha llorar a su bebé y ya no sabe qué hacer.

 

Reconozco que a nosotros nos permitió disfrutar mucho más nuestros primeros días como padres porque estábamos menos cansados e irritables. Por mucha felicidad que aporte a una casa la llegada de un nuevo miembro de la familia, por muy deseado que sea el niño... la privación de sueño y el cocktail de hormonas de una recién parida le amarga esos días a cualquiera.

 

Desde que tuve la gran suerte de disfrutar de sus conocimientos, experiencia, apoyo y compañía en los momentos más difíciles tras “la vuelta a casa” , es nuestro regalo de elección entre amigos o familiares.

 

 

Entre varias personas, el mejor regalo que se le puede hacer a una futura madre son unos días de Salus.

 

 

mar

02

sep

2014

"Yo también soy madre", por Eva Hache en El País


Navegando por la red he tenido la grandisima suerte de toparme con esta entrevista de la gran humorista Eva Hache. 


Su manera de entender y vivir su maternidad, real e irónica, y su manera de plantear las dificultades a las que se enfrentan las madres a la hora de compaginar su maternidad con su vida con su característico humor, han sido más que suficientes para dedicarle un post en nuestro blog.


Deseo que la disfrutéis y os entretengáis un ratito mientras la leéis al igual que lo hice yo la primera vez que la leí.


No olvidéis dejar vuestros comentarios sobre lo que opináis de la entrevista o sobre vuestras propias experiencias frente a la maternidad.

 

Entrevista "Yo también soy madre", por Eva Hache en SModa (El País)

 

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jue

21

ago

2014

Madre auténtica con un "despido embarazoso"


Vicky Villa es nuestra madre auténtica de la semana. Ella se quedó embarazada con 30 años de su primer hijo. Cuando decidieron buscar el bebé su situación personal era estupenda, su pareja y ella tenían trabajo y las condiciones eran las más apropiadas. Era un niño muy deseado.


¿Cómo fue el embarazo?

El principio del embarazo fue muy bien, pero a partir de la semana 10 empecé con muchos vómitos y náuseas, así que lo recuerdo con terror. No podía comer nada. Fueron unas semanas de mucha angustia, más que nada porque estaba cansada y no comía nada. A partir de la semana 24 ya fue mucho mejor, deje de vomitar y empecé a disfrutar de mi embarazo.

 


¿Qué cambios laborales tuviste que afrontar tras conocer la noticia de tu futura maternidad?
En mi trabajo me hicieron un despido improcedente, tuve que acudir a un abogado y tras un largo procedimiento conseguí que me reincorporaran, con muchas consecuencias negativas: me hacían la vida imposible, tenía mucho más trabajo que antes y me trataban con malos modos y desprecio. Fue una situación muy incómoda. Cuando se suponía que tenía que estar más tranquila y relajada por mi estado, se convirtió en una etapa muy difícil. Desembocó en una depresión para mí. Me vi en la obligación de solicitar la baja maternal en mi quinto mes de embarazo.


 

¿Qué presupuesto estimas que gastaste en todas las cosas que compraste para el bebé? ¿Cuáles han sido las más útiles?
No gastamos mucho presupuesto, ya que nos regalaron el carro. Ropa también recibimos mucha, por regalos y por herencia de amigos y familiares.
De las cosas mas útiles: la trona, el esterilizador de biberones, el saca leche, bolsa para los pañales y el termo del agua.
 


 

¿Cómo recuerdas el momento del parto?
Fue parto natural y tampoco tengo muy buen recuerdo. Mi médico me indujo el parto con oxitocina y en ese momento la anestesista no me trasmitió confianza. Así que decidí no ponerme la epidural y fue un parto sin anestesia, con unos dolores horribles durante más de ocho horas. Además mi ginecólogo solo estuvo cuando me administraron la oxitocina y ya no vino más, la matrona fue la que se hizo cargo de todo. Por suerte todo salió bien, excepto el corte, que trae incomodidades para la recuperación y los días posteriores.
 
¿Cuáles fueron tus principales miedos o dudas durante los primeros días?
Cuando eres madre primeriza tienes todas las dudas del mundo, no sabes cómo cogerlo, cómo bañarlo, cómo cuidarle el ombligo, etc. Te vuelves loca para adivinar por qué llora, no sabes qué le pasa. Si tiene hambre, le duele algo, tiene frío o calor; y no vas a ir todas las veces que dudas al pediatra. A mi me habría venido muy bien tener un médico disponible al que poder hacerle todas esas preguntas y saber que voy a obtener una respuesta fiable y profesional. En mi caso, y creo que en el de todas las madres, todo el mundo opinaba a mi alrededor: mi madre, mi suegra, ¡la vecina!. Aunque lo hicieran con todo su cariño no tenían ni idea de lo que le pasaba al bebé, me confundían y agobiaban más.
También tengo el recuerdo de las primeras noches que me despertaba cada media hora y miraba al bebé, a ver si estaba bien, si respiraba. Me angustiaba que una personita tan frágil e indefensa dependiera de mí para todo.


¿Cómo fue el primer mes con el bebé en casa?
Para mi el primer mes fue el peor, tenía dolor por todos lados, no sabía cómo dar el pecho y no me subía la leche. Los primeros 15 días fueron horribles hasta que ya el bebe comía mejor y mis dolores iban poco a poco desapareciendo. Otra cosa que recuerdo como muy estresante eran las visitas que tenía a primera hora de la mañana y sin avisar por parte de la familia directa. Ellos vienen con toda la ilusión de disfrutar del nuevo integrante de la familia, pero a veces no se dan cuenta que la llegada de un bebé conlleva noches sin dormir, sin momento para ti, algo tan básico como ducharte o arreglarte, o el simple hecho de comer, se convierte en una misión imposible.


Ahora estoy feliz, tengo a mis dos hijos. Ellos son lo mejor de mi vida y me siento una madre muy afortunada por tenerlos a mi lado.

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mié

20

ago

2014

Reflexiones tras la "vuelta a casa"

Con la llegada del bebé la mujer experimenta una sensación de pérdida: de la intimidad, de la libertad, de la autonomía, de la identidad.

Tras la "vuelta a casa" las actividades habituales (sociales, laborales, académicas, recreativas) quedan en suspenso. 

El lazo con los otros se tiñe de maternidad, y todo gira en torno a pañales, teta y sueño.

Además el cuidado personal pasa a un plano secundario, se vuelve totalmente postergable y andarás en pijama las 24 horas sin darte cuenta. La mujer que eras también quedó en suspenso, tu figura ya no es la misma, la ropa con la que te veías estupenda antes del embarazo ya no te vale, y con la ropa de embarazada te ves horrible. ¿Cómo no sentir angustia y confusión?


Y es que el primer período del puerperio es pura contradicción. Aparecen sentimientos intensos de ilusión, alegría, amor, tristeza, soledad, miedo. Sientes una felicidad incomparable por la llegada de tu hijo, pero también te invaden todo tipo de dudas y sientes ganas de llorar sin saber por qué y puedes pasar de la alegría a la angustia en un instante.



Es importante aceptar esos momentos de ambivalencia como un proceso natural y necesario en la construcción del vínculo madre-hijo, los cuales son además absolutamente singulares. El modo de atravesarlos dependerá de la propia historia de cada mamá, de cada pareja, de la ayuda con la que cuenten, de sus figuras de identificación y de sus ideales.


En MySalus apostamos por el bienestar de la mujer y de toda la familia. Por ello proporcionamos con nuestros servicios la seguridad, el descanso y la tranquilidad que la mamá necesita en ese periodo tan especial y a la vez tan particular.

 

Conseguimos que el momento más feliz de tu vida, realmente lo sea.

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mié

13

ago

2014

Madre auténtica ¡en apuros!

madre primeriza

La Madre Auténtica de esta semana se llama Elena Cobos. Esta abogada de 35 años nos relata la llegada de su maternidad con todos sus detalles y pormenores, ¡como la vida misma!


"Hacía pocos años había conocido a mi media naranja, mi compañero. Yo trabajaba en el Departamento de Asesoría Jurídica de un importante banco extranjero, aunque en ese momento había cogido una excedencia.


Sin pensarlo mucho nos embarcamos en la idea de “escribir a la cigüeña” sobreponiendo la ilusión de ser padres a la temida “pérdida de libertad” y “falta de tiempo para la pareja” que eso conlleva. La respuesta de París no tardó en llegar! La noticia nos llenó a todos de alegría. Con 33 años me quedé embarazada. Era un embarazo muy deseado por todos.


El embarazo transcurrió de maravilla, cogí el peso justo por lo que me mantuve ágil y activa hasta el final. Diego nació por cesárea programada, dado que a pesar de mis caminatas en “cuatro patas” durante el tercer trimestre, no conseguí que se girara. Pero recuerdo todo bastante rápido. Y así, sin más, le tuve por primera vez en brazos."



¿Qué recuerdas de “la vuelta a casa”?

 

Días muy duros. Te pasas el embarazo pendiente del parto y cuando vuelves a casa te das cuenta de las miles de cosas que no has previsto, que nadie te ha contado. Sentí mucha soledad y desconcierto. Todo eso de que la maternidad es maravillosa, que te brota el amor por todos los poros desde el primer momento, yo no lo sentí así. Recuerdo muchas dudas. Crees que como todas las mujeres pasan por ello será fácil y podrás tú sola con todo.

 

Yo conocía el servicio Salus, muchas amigas mías lo habían contratado en el postparto. Pero desde mi visión pre-mamá no llegaba a entender la utilidad, me parecía que era un servicio algo “exclusivo”. No imaginaba la falta que me hacía una ayuda con la lactancia, con las dudas sobre los cuidados de Diego, con unas horas de descanso para mí, etc. Habría preferido consejos profesionales en lugar de que todo el mundo opinara o teniendo que llamar a otras madres con las muchas dudas que me surgian del bebé.

 

Por si fuera poco, el postparto se complicó y acabé ingresada y reoperada. Yo no podía moverme, acababa de salir de la UCI y en la ciudad donde vivíamos estábamos solos mi chico y yo. Él tenía que trabajar y a su vez ocuparse de Diego y de mi, por lo que acabó exhausto de entrar y salir del hospital. Una vez más pienso que hubiera sido un gran apoyo contar con alguien profesional que nos acompañara en el hospital. Me arrepentí de no habérmelo planteado.

 

¿Los comienzos fueron duros, cómo te encuentras a día de hoy?

 

Diría que ya estoy recuperada. Tras un intenso trabajo de fisioterapia que tuve que hacer para recuperar abdomen y suelo pélvico.

Diego es la alegría de la familia. Nos ha hecho más completos y maduros. Estoy feliz de haberle traído a este mundo y del hogar que estamos construyendo. 

 

 

 

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mar

12

ago

2014

Mamás recientes ¡y famosas!

La llegada de Martín le ha cambiado por completo la vida, pero se siente mejor que nunca. Sara Carbonero confiesa sus secretos desde la alimentación hasta el deporte.


La periodista, madre del pequeño que nació en enero de este año, se recuperó del embarazo y parto en un tiempo record. Perdió casi todos los kilos que había ganado durante las dos primeras semanas debido a que comía muy poco y dormía muy mal. Dar el pecho también la mantuvo en forma. Además la presentadora reconoce que utilizó otros trucos, como la famosa máquina de electroestimulación que utiliza la actriz Paula Echevarría.

 

Podéis ver todos los detalles en la web de Lecturas.

Desde su blog Raquel del Rosario nos describe su nueva maternidad:

 

Me estaba riendo sola mientras seleccionaba las fotos del post pensando…


“Si mis lectores me viesen a las cuatro de la mañana sentada en la cama con una maraña de pelo delante de la cara y unas ojeras hasta el suelo mientras trato de mantener los ojos abiertos sujetando a un mini ser humano que tiene hambre y al que no parece importarle lo más mínimo el sueño que yo tenga ni la hora que es, pensarían que se trata de otra persona, jaja.”

 

Y es que este viaje está siendo tan precioso y emocionante como agotador, supongo que en un tiempo las actualizaciones del blog volverán a la normalidad pero de momento el pequeño maestro está dando unas clases intensivas de algo que ahora me toca aprender y que es prioridad. 

 

Éstas tres semanas han sido de pasar bastante tiempo en casita, amoldándonos a la nueva situación con calma. Las matronas me siguen visitando para aconsejarme y ayudarme sobre temas como la lactancia y otras dudas que me puedan surgir, ellas son un perfecto  complemento a mi intuición.

 

Y ¿para que engañarles?, se me pasan mañanas y tardes enteras mirándolo mientras duerme acurrucadito sobre mi pecho, no para de sonreír en sueños, y claro… ahí me tienen que ver a mi con mi festival de hormonas posparto llorando a moco tendido, jaja.

Pilar Rubio ofrece una entrevista a la revista Elle donde habla de su maternidad:

 

¿Qué has hecho para recuperarte tan rápido tras el parto? 

No engordar mucho durante el embarazo y la semana de dar a luz perdí diez kilos y después he seguido comiendo de una forma normal. No duermo mucho porque le estoy dando el pecho y no descansar hace que queme energía. Antes de dar a luz estuve haciendo pilates y ahora que no puedo hacer ejercicio fuerte porque todavía me estoy recuperando del parto, hago hipopresivos, una especie de abdominales pero hacia dentro que hago dos horas a la semana.


¿Cómo estás llevando la lactancia? 
Bien, es muy bonito, tienes que dedicarle prácticamente todas las horas del día y es cansado pero cada vez que le veo la cara a mi hijo se me quita todo el cansancio.


¿Os está dando mucha guerra? 

No, es muy bueno, come y duerme muy bien.

 

¿Qué tal fue el parto? 
Bien, genial, fue parto natural, a pesar de que se han inventado que me hicieron cesárea.


¿Tienes ganas de repetir? 
Tengo ganas de disfrutar de él todo lo que pueda, luego ya veremos pero creo que es mejor esperar un poquito antes de pensar en tener más.


¿Tienes muchas dudas como primeriza? 
No, me lo tomo todo con mucha calma y tranquilidad y cuando tengo dudas recurro a las amigas, a mi madre o a mi suegra, tenemos siempre el teléfono cerca y las abuelas nos están ayudando mucho.


¿Te está costando encontrar tiempo para ti? 

Cuando eres madre te cambia la vida y hay días que surge un imprevisto y te obliga a cambiar los planes. Tengo mis ratitos para mi, intento no estar todo el tiempo metida en casa ,salir un poco y divertirme, siempre hay alguien con quien dejar al bebé.

 

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jue

31

jul

2014

Madre auténtica de mellizos

Mysalus

 

María Barrios es nuestra primera Madre Auténtica ¡y de mellizos! 

 

"Con 26 años la situación personal y familiar era perfecta. Tenía un buen trabajo, vivía en Madrid y trabajaba a 3 minutos de mi casa. El embarazo era muy deseado, ¡pero eran dos! Yo era primeriza y me asustaba mucho la idea de tener dos bebés a la vez, de no poder atenderlos, de no saber qué hacer, del gasto económico, etc. Mi familia me apoyó en todo momento, aunque desde el primer instante me aconsejaron que buscara la ayuda de alguien para poder atender a los niños.

 

A pesar de ser considerado embarazo de riesgo por ser gemelar, llegué hasta la semana 37 sin ningún problema. Sin embargo, los últimos dos meses tuve que pasarlos en reposo absoluto, lo que requirió que mi madre tuviera que trasladarse desde otra ciudad para instalarse en mi casa y así poder realizar todas las tareas básicas por mi. Yo pasaba el día tumbada entre la cama y el sofá. Reconozco que tuve mucha suerte, no todo el mundo cuenta con una madre tan disponible y está claro que sin ayuda no hubiera conseguido llegar a término. Mis peques nacieron por cesárea y finalmente ¡conocí sus caritas!"

¿Qué recuerdas de “la vuelta a casa”?

 

Todo transcurrió con normalidad para ellos, pero la madre es la que sufre todo el proceso. Nadie piensa en las necesidades de la mujer, ¡ni nosotras mismas! Recuerdo que no podía ni levantarme de la cama para ir al baño, era horroroso subir y bajar escalones. Una cesárea no deja de ser una intervención quirúrgica y el proceso de recuperación es largo y requiere mucho apoyo. Más aún si sumanos el esfuerzo que significa la lactancia y la falta de sueño.

La lactancia es otra de las cosas que me resultó mucho más compleja de lo que me habían contado. La leche no me subió hasta los 6 días y tuve que apoyarles con biberones, que dicho sea de paso, yo no podía preparar porque me encontraba físicamente limitada. Por su parte, los mellis no terminaban de aprender a succionar adecuadamente y los primeros 10 meses recurrí a la lactancia mixta porque no engordaban lo suficiente.

El nacimiento de un hijo es la mayor de las alegrías en la vida de una mujer y de una pareja, pero también supone una serie de cambios para los que no estamos preparadas. El cambio físico sin ir más lejos. Somos mujeres, coquetas, femeninas, y en mi caso, además deportista. El embarazo, una cesárea y luego la lactancia dejan una huella eterna. Recuperarse requiere tiempo, paciencia, esfuerzo y ayuda especializada. Pero sobre todas las cosas, requiere tener planificado que tras el parto te interesará volver a verte "bien".


Volviendo a mi historia, a las dos semanas de vida de los mellizos nos dimos cuenta que la necesidad de ayuda era inminente y decidimos trasladarnos a vivir a mi ciudad natal donde contábamos con el apoyo y ayuda de mi familia. Yo dejaba para siempre mi trabajo fijo, mi ciudad, mi hogar, mis amigos, mi vida, ¡mi todo! Y a pesar de no estar nada conforme, ahora tenía que pensar en lo que era lo mejor para mis bebés.  En ese momento no conocía el servicio que prestan las Salus, pero de haberlo sabido, habría sido una excelente opción. Me habría evitado tener que cambiar mi vida y lo más importante, las cosas hubieran sido muchísimo más fáciles en la crianza de mis bebés.

 

 

¿Y el mes siguiente, cómo fue?

 

Noches sin dormir, días de lloros, de desesperación, de frustraciones, de impotencia. Tu vida cambia tanto que no sabes cómo organizar tanto desorden. No hay tiempo para nada, y menos para ti, claro. Una ducha, arreglarte, comer relajada y a tu hora, hablar con tus amigas o atender a tu gente es ¡misión imposible!

Estás dolorida a todos los niveles, te ves fea, con otra forma y más kilos de los que has tenido siempre. Llevas la ropa sucia porque tus bebés son tu prioridad y tú sola no puedes con todo. La casa está llena de trastos infantiles, no puedes ni recoger la cocina ni hacer la cama, todo tu tiempo se reduce a estar y atender a los bebés. Es verdad que mi caso fue todo por partida doble, pero recuerdo días y meses completamente desesperantes para una madre.

 

 

¿Os supuso un gran gasto la llegada de los mellizos? Entre las cosas que comprasteis y os regalaron, ¿cuáles dirías que fueron las más prácticas o útiles? 

 

No gastamos mucho presupuesto en cosas para los bebés, aunque nos regalaron el carro, que es la principal inversión. Ropa también recibimos mucha, por regalos y por herencia de amigos y familiares. 

La gente en general invierte cantidades desorbitadas en habitaciones para el bebé o en carros atómicos que enseguida dejan de ser necesarios. También es verdad que recibes muchos regalos nada prácticos y es una pena que se malgaste ese dinero existiendo tantísima necesidad de ayuda por otro lado.Tras el parto, lo único que necesitas es recuperarte lo antes posible para atender correctamente a tus bebés.

 

 

¿Qué consejo le dejas a las futuras madres?

 

Mi principal consejo es que no subestimen el postparto. Que busquen apoyo y ayuda con antelación. Cualquier ayuda será poca durante los primeros meses.

 

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